Es gracias a este cambio de tendencia que en los últimos ocho meses la situación del sector inmobiliario, aún inmerso en una profunda crisis, está mejorando. Según Eduardo Molet, "nos han traslado de la UCI a planta. Después de ver lo ocurrido en el salón inmobiliario que hemos organizado y las largas colas de visitantes e interesados en comprar vivienda, lo que debemos hacer desde nuestro sector es reconducir la oferta".
Compradores adultos
Otra importante conclusión que extrae la organización de este Salón Inmobiliario de Segunda Mano, es que se confirma que la demanda ha cambiado en los últimos años. Antes los compradores eran jóvenes parejas que querían acceder a la primera vivienda y jóvenes profesionales con un buenos salarios que podían comprar pisos de una o dos habitaciones. Precisamente aquellos a los que ahora los bancos no dan créditos. En la actualidad, la demanda es de pisos de 3 y 4 habitaciones, adquiridos por personas de entre 40 y 50 años, solventes y con liquidez, que no necesitan mucha financiación, y a los que las entidades financieras sí conceden créditos.